El hombre que murió la víspera
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Descripción

Libro El hombre que murió la víspera. Sinopsis libro, reseña libro. Bruno Valenzuela está obsesionado con la muerte. Desde joven se dedicó a investigar sus manifestaciones en todas las culturas, hasta llegar a conocer más sobre ritos funerarios y mitologías del más allá, que sobre el amor o el futbol.

Un día todo comienza a salir mal: su matrimonio tambalea, la relación con su hijo naufraga, uno de sus alumnos se suicida… Pero su racionalidad no lo deja sentir. Así que ni las mariposas negras que comienzan a aparecer con frecuencia a su alrededorm ni el olor a azucenas que de pronto invade el aire, hacen mella en su conciencia. Para él esos signos de muerte son solo supersticiones. Pero, ¿puede un hombre esconderse indefinidamente tras la muerte para evadir la vida? ¿Se puede burlar al destino sin consecuencias? La muerte le tiene reservada una revancha implacable. Esta es la historia del hombre que había muerto la víspera. Libro El hombre que murió la víspera.

1 valoración en El hombre que murió la víspera

  1. Jorge Wilson Morelos

    Toca muchos temas interesantes y obviamente el tema que trasnocha y que como bien lo dice la novela «Mueve al mundo»; la muerte. El único evento certero en la vida y del cual no tenemos ni la más mínima idea de como es o realmente em que consiste.

    Creo que las mejores novelas son aquellas que dejan mas preguntas que respuestas y esta es una de esas.

    Las notas que está a punto de leer, fueron extraídas de esta novela y no pretendo tomar ningún tipo de crédito a partir de las mismas:

    • Ese Freud si hablaba mucha mierda, volvió a pensar mientras devolvía la copia al archivero.
    • Ramón era adicto a su hermano mayor; su palabra era como la de Dios aunque no siempre le hiciera caso, como suele suceder con todos los que creen en Dios.
    • Las regiones abisales del inconsciente, donde no florece nada, no sobrevive nada y se confinan los recuerdos muy dañinos o las apetencias innombrables.
    • No era un diario como tal, aunque estaba redactado en ese tono, sino un vademécum con las desdichas personales y los procedimientos de intervención.
    • Creo que el dolor es químicamente puro y que depende de cada quien sufrirlo hasta profundidades infernales, padecerlo de modo incurable o encontrarle sus facetas amistosas hasta aprenderse a valerse de el.
    • Los ritos de despedida, ver el cadáver en su caja, decirle adiós, acompañarlo hasta el cementerio o hasta el horno siempre ayudan a empezar a desprenderse del afecto que se nos va…
    • La amnesia es la mejor forma de matar a los mediocres.
    • Entonces desde las graderías el muchacho dejó salir un “hijueputa” desde el fondo del alma, y sintió por primera vez algo muy cercano al odio.
    • A mí el cuentico del purgatorio no me cuadra del todo, y el infierno menos.
    • Hay familias que se acaban por sustracción de materia y nadie se da cuenta porque no queda ninguno para comentarlo.
    • La verdad era una, casi siempre. La mentira, en cambio, exigía una progesión geométrica incontrolable.
    • Ahí descubrió que hay periodos en los ciclos humanos cuando afloran unas cargas emotivas muy intensas, se potencian unas melancolías viejas y reviven asuntos pendientes consigo mismo que afectan los niveles de tolerancia, de soportar a los otros, de aceptar el mundo tal cual.
    • Los hombres no tienen etapas de celo como los animales –escribió en el resumen final- pero si unos periodos de crispamiento sentimental, mediados por la cultura, en los cuales la sensibilidad se halla en puntos muy altos y puede incidir a favor o en contra de la socialización. En este país Mayo y Diciembre parecen ser los picos del fenómeno.
    • Morir en Diciembre tiene algo de venganza contra la familia y los amigos.
    • Vista desde afuera y sin compromisos afectivos, era una fiesta de despedida un poco ramplona en la que, además, los vivos hacían una ostentación casi grosera de seguir vivos.
    • A los fallecidos los deberían enterrar solo la familia y los amigos verdaderos, los que quieren decir un adiós sincero e iniciar su luto acompañando al ser querido hasta lo último. Todo lo demás sobra e inclusive estorba.
    • Se conocieron de forma singular, en que la vida arrima a la gente.
    • Muchos creen que el líquido de la vida es la sangre, y puede ser; pero el del alma es la bilis.
    • El budismo tiene una concepción distinta del cielo: no es un lugar ni un espacio, sino el estado máximo de felicidad en el que cada energía se funde con lo absoluto.
    • Aunque suene estúpido y difícil de entender, da lo mismo ser Bill Gates que el hombre que pide limosna en la esquina, porque ambos están aquí para descifrar sus propios enigmas y aprender lo suyo…
    • A oscuras, hasta la deformidad pierde su espanto y la belleza su prelación.
    • Demasiado juicio puede ser bueno para la salud pero malo para la hoja de vida.
    • La violencia ha sido el oxímoron perfecto de la civilización, pues su predica es que con la muerte asegura la vida.
    • La muerte goza de veintiún sinónimos directos en castellano, mientras que la vida solo tiene seis y el amor apenas cuatro.
    • ¿no le parece muy revelador que, a pesar de la fortaleza y gregarismo de las religiones, todas con la paz y la fraternidad como valores, y que a pesar de veinte siglos de cristianidad, nada haya conseguido frenar la violencia y ni siquiera apaciguarla por periodos significativos?
    • La muerte es el elemento integrador; sin ella no es viable la evolución, y esto rige para las doctrinas mecanicistas y para las teocráticas. Es en la muerte donde estriba la grandeza de los actos humanos y su posterior reinvención, y su entrada en la leyenda.

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